domingo, 23 de julio de 2017

Revisitando el Pub Kitty's el año del 'consenso constitucional con Cataluña'


















La primera consulta ilegal para la autodeterminación de Cataluña se celebró el 9 de noviembre de 2014. En las vísperas Albert Rivera apoyó con su presencia la lectura en Barcelona del manifiesto 'Sí me importa el 9N'. Sin embargo, el inicio del 9N no lo vivió Rivera en Barcelona sino en Madrid. Más concretamente en Telecinco.

En efecto, el líder de Ciudadanos concedió una entrevista en la que anunció la participación de su partido en las convocatorias electorales del año siguiente (andaluzas en marzo, municipales y autonómicas en mayo, catalanas en septiembre y generales en diciembre), pero eludió comprometerse a defender nuestra legalidad democrática con denuncias, rehuyó secundar las realizadas por UPYD y evitó mostrarse partidario de la inhabilitación de Artur Mas.

Con todo, lo más relevante de la entrevista fue que una noche tan señalada como aquella, con la responsabilidad de hablar a millones de ciudadanos inquietos por la situación pero, al mismo tiempo, esperanzados por escuchar al emergente líder político catalán, en lugar de exigir firmeza al gobierno de España para defender la ciudadanía común de los catalanes con el resto de españoles como garantía de sus derechos, Rivera reprochó a Rajoy 'no ser seductor e inteligente para dar soluciones a lo que pasa en Cataluña'.







Desconozco si la postura de Rivera ante el 9N facilitó que los propietarios de 'los teléfonos de las altas torres' tomaran decisiones para aumentar la 'presencia mediática' del político catalán, pero lo cierto es que pocas semanas después comenzó un año 'muy electoral', el 2015, en el que se produjo en España el cambio de escenario político más importante en tres décadas con una significativa bajada de votos de PP y PSOE, los dos partidos que gobiernan desde 1982, así como el declive de UPYD y el auge de Podemos y Ciudadanos.







Llamo la atención sobre el minuto 3:20 de la mencionada entrevista cuando Rivera, tras ser preguntado por la portada de la imagen anterior, responde que hace unos meses ya dijo que había un calendario pactado entre Artur Mas y Rajoy, así como que:

"Lo que no me esperaba yo es que unos que levantan la mano diciendo que desacatan a los tribunales y que votarán sí o sí, y otros que dicen defender la unión de España y la Constitución, se vean a escondidas, nos hagan un teatro en público y luego, a escondidas, pacten cómo salir de esta." 


Y es que dos meses después, el 12 de enero, Carina Mejías, la portavoz de Ciudadanos en el Parlament de Cataluña y candidata a la alcaldía de Barcelona, Enric MilloMiquel Iceta y Felip Puigel Consejero de Presidencia de la Generalidad de Cataluña, junto con varios empresarios, dos militares y un fiscal se reunieron, a escondidas, en el Pub Kitty's

En definitiva, en sólo dos meses Rivera cambió una posición crítica con el 'consenso a escondidas' del 9N, por otra posición, esta vez colaborativa, con un nuevo 'consenso a escondidas': el del Pub Kitty's. 

Tan llamativo como ese cambio de posición fue (y sigue siendo) el 'silencio mediático' sobre esa reunión y sus objetivos de consenso, así como sobre la confesión de Rivera, dos meses después, en un coloquio sobre federalismo con Iceta (ver el vídeo desde 01:15:30), de que podría llegar a aceptar una reforma de la Constitución para un estado 'plurinacional'.

Ignoro si el objetivo de la reunión secreta del Pub Kitty's fue analizar la posibilidad de establecer un 'consenso constitucional' entre el PP, el PSOE y C's con 'Cataluña'. O dicho más claramente, si PP, PSOE, C's y los independentistas catalanes se reunieron para explorar las posibilidades de negociar una reforma constitucional que asegure un estado plurinacional como salida política para el 'procés'. 









Pero lo cierto es que las dos imágenes anteriores acreditan otro cambio de posición del líder de C's: la igualdad y la unión de los españoles. Porque lo que Rivera dijo en octubre de 2015, dos meses antes de las generales del 20D, fue esto:

"No estoy dispuesto a negociar con nadie que pretenda romper nuestro país."


Sin embargo, lo que Rivera hizo después, en abril de 2016, así como en marzo de 2017, se refleja en la imagen de su saludo a Puigdemont junto al saludo de Rajoy, Sánchez e Iglesias. Una imagen que simboliza que los españoles votamos a cuatro partidos cuyos líderes dialogan con quienes se niegan a prometer fidelidad a la Constitución. 






Lo que también hizo Rivera después de las generales del 20D fue callar ante los ofrecimientos a los golpistas por parte de Xavier García Albiol de 'una reforma constitucional para encajar Cataluña en España' y del propio Rajoy de 'una reforma constitucional para legalizar la consulta'. Así es la ambigüedad calculada de C's. 

Mención aparte merece la posición de Sánchez sobre la plurinacionalidad de España. 

En definitiva, lo que veo es que esos tres partidos 'constitucionalistas' avanzan hacia un consenso con los independentistas que desvirtuará el espíritu de la Transición reflejado en la Constitución y que pondrá aún más en peligro la libertad e igualdad ante la ley de todos los españoles. 

Y avanzan, tal y como señaló Rivera en vísperas del 9N y ensayó en el Pub Kitty's, a escondidas, haciéndonos un teatro en público y luego, a escondidas, pactando como salir de esta. Los que desacatan los Tribunales y los que dicen defender la Constitución.













domingo, 2 de julio de 2017

¡No toquéis la Constitución! No tenéis derecho a quitarnos nuestros derechos.



Transcurría el año 1973 cuando Hannah Arendt, al responder a Roger Errera acerca de Estados Unidos, su país de adopción, en el inicio de una entrevista para la televisión francesa, realizó una interesante reflexión sobre la trascendencia que tiene allí la Constitución. Es esta:

R.E.: "Usted llegó a este país en 1941. Venía de Europa. Lleva ya 32 años viviendo aquí. Cuando llega de Europa ¿cual es su impresión dominante?

H.A.: Mi impresión dominante es que América no es un Estado-nación. Y a los europeos les cuesta mucho entender este mero hecho, eso que deberían conocerlo, en teoría.

Este país no está unido ni por una herencia, ni por el recuerdo, ni por el suelo, ni por la lengua, ni por un origen idéntico. No hay americanos auténticos aquí, aparte de los indios. El resto son ciudadanos, y ya es mucho. Se llega a ser ciudadano de Estados Unidos aceptando simplemente la Constitución

La Constitución, desde el punto de vista francés o alemán, no es más que un trozo de papel. Se puede modificar. Pero aquí es un documento sagrado. Es el recuerdo constante de un acto único y sagrado: la fundación de los Estados Unidos. La fundación consiguió reunir en un conjunto a minorías étnicas y regiones completamente dispares, pero sin igualar, sin hacer desaparecer esas diferencias.

Y todo esto es muy difícil de entender para un extranjero. Podemos decir, por tanto, que en este sistema político predomina la Ley y no los hombres.

¿Hasta qué punto esto es cierto y necesita ser cierto para el bien del país (he estado a punto de decir 'nación'), para el bien de los Estados Unidos de América, a decir verdad, para la República? 







Esta imagen de 2004 ilustra cómo la Constitución española 'es puesta en la diana' por ETA en su comunicado de la 'tregua en Cataluña':

“Al final de la dictadura franquista el Estado español inventó el Estado de las Autonomías con el objetivo de ahogar las ansias de libertad de las naciones vasca, catalana... Hoy en día, trascurridos 25 años la crisis en la que se encuentra inmerso el marco político de la reforma española es más clara y profunda que nunca. Y podemos afirmar que ha sido la lucha de estos dos pueblos por su liberación la que ha provocado esa crisis: Euskal Herria y Cataluña son las cuñas que están haciendo crujir el caduco entramado del marco institucional y político impuesto. (...)

Teniendo en cuenta todos estos elementos de análisis y con el deseo de que los lazos entre nuestros pueblos se estrechen en base a los principios de respeto, no injerencia, y solidaridad, ETA comunica a Euskal Herria y al pueblo catalán la suspensión de su campaña de acciones armadas en Cataluña a partir del 1 de enero del 2004.

Un saludo revolucionario a todos los independentistas catalanes.

Gora Euskal Herria Asakatuta! Visca Catalunya Lliure! Gora Jon Félix! Gora Joan Carles. 


En Euskal Herria, a febrero del 2004."








Esta imagen de 2006 ilustra la idea que Fernando Savater defendió diez meses después de que la vicepresidenta del gobierno de España dijera que 'el fin del terrorismo' no debe plantearse en los términos de vencedores y vencidos: la idea de la Constitución como garante de la paz y la libertad. Una idea que Savater (Basta Ya) explicó en un acto cívico celebrado el día de la Constitución de aquel año, en compañía de Javier Urquizu (COVITE) y Mikel Buesa (Foro Ermua). Y en Vitoria, donde muy pocos ciudadanos se atrevían a hacerlo. Y lo hizo leyendo en público el manifiesto 'La paz es la Constitución', un manifiesto que dice lo siguiente:

"Nos hemos reunido aquí para celebrar el día de la Constitución, la fiesta máxima de nuestras libertades cívicas y nuestras garantías  sociales. Además de una jornada de alegría, será bueno también que aprovechemos la fecha para hacer en común una reflexión sobre el significado de la Constitución y para reafirmarnos en su inequívoca defensa. 

La Constitución es ante todo la garantía de la paz y la convivencia en nuestro Estado de Derecho. Quienes hemos vivido dentro de la Constitución todos estos años hemos vivido en paz: y quienes han muerto por defender la Constitución lo han hecho por mantener la paz frente a quienes buscaban imponer la tiranía por el camino del terror y el asesinato. 

Se habla a veces hoy de conseguir por medio del diálogo un acuerdo de convivencia. Pero ésa es precisamente la mejor descripción de la Constitución: un acuerdo de convivencia conseguido por medio del diálogo parlamentario que luego ha ido siendo concretado y desarrollado en los diversos Estatutos de Autonomía. Quienes durante tantos años han atentado contra los ciudadanos respetuosos de la Constitución no buscan ni convivencia ni diálogo: sólo buscan imponer brutalmente su monólogo y doblegar a quienes no aceptan su conquista del poder por medio de la fuerza.

Los que hemos luchado tanto tiempo contra el terrorismo no lo hicimos meramente por razones humanitarias y por repugnancia moral ante el crimen, sino por la más pura y simple de las razones políticas: por defender la libertad de nuestro país contra quienes pretenden secuestrarla o intimidarnos para que renunciemos a ella.

Desde luego, queremos la paz: pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas. Estamos dispuestos a aceptar como conciudadanos a cuantos se acojan a la norma constitucional pero no estamos dispuestos a suspender ni un solo día nuestro derecho de ciudadanos para complacer a los chantajistas del terror, que quieren reinventar el país como precio a renunciar a sus desmanes

La paz debe ser el triunfo de la Constitución, que es la victoria de todos. El resto es imposición y sumisión a la locura sanguinaria de unos pocos o al oportunismo de quienes pretenden aprovecharse de esa herencia de pánico para obtener una hegemonía política que no podrían conseguir de otro modo. 

¡Ciudadanos, larga vida a la Constitución! ¡Defendamos, hoy como ayer, la garantía de nuestras libertades!"







Esta imagen de junio de 2015 retrata la reivindicación del secretario general del PSOE, cinco meses antes de las elecciones generales del 20D, de la bandera de España.







Esta imagen de 2015 refleja la posición del líder de Ciudadanos respecto de la igualdad y la unidad de los españoles dos meses antes de las generales del 20D:

"No estoy dispuesto a negociar con nadie que pretenda romper nuestro país."






Esta imagen de 2016, en concreto, de cuatro días antes de las elecciones generales del 26J, ilustra cómo los españoles votamos a partidos cuyos líderes dialogan con quienes pretenden romper nuestro país, con golpistas que se niegan a prometer fidelidad a la Constitución.







Esta imagen de octubre de 2016 refleja la posición del líder del PP durante su discurso de investidura como presidente del gobierno de España.







Esta imagen de marzo de 2017 actualiza la posición de Rivera acerca de cómo 'defender sin fisuras la igualdad y la unión de los españoles'.







Esta imagen, también de marzo de 2017, pone de manifiesto la difícil posición de Rajoy para, simultáneamente, 'defender sin fisuras la igualdad y la unión de los españoles' así como el ofrecimiento de Xavier García Albiol, el presidente del PP en Cataluña, a los golpistas de 'una reforma constitucional para encajar Cataluña en España'.








Estas imágenes de hace tres semanas enmarcan las palabras siguientes del presidente de la Generalidad de Cataluña:

"En ejercicio del legítimo derecho a la autodeterminación que tiene una nación milenaria como Cataluña se celebrará un referéndum el próximo domingo 1 de octubre de este año con la pregunta ¿Quiere que Cataluña sea un estado independiente en forma de república?"






Esta imagen de la reunión mantenida el martes en el Congreso de los diputados simboliza que la posición de Sánchez sobre la plurinacionalidad de España es acogida con interés por el secretario general de Podemos que, a su vez, es partidario de pactar la realización del referéndum ilegal para la secesión de Cataluña.







Esta imagen de una reunión anterior ilustra adecuadamente la mantenida en La Moncloa, también el martes, tres meses antes de la convocatoria del referéndum ilegal para la secesión de Cataluña. Una reunión de la que, según nos informan, se ha realizado para 'coordinar la política frente al reto independentista catalán'.







El artículo 1.2 de la Constitución establece que el pueblo español es soberano y que de él emanan los poderes del Estado.

Pues bien, pese a la gran promoción de los nacionalismos en España el 65,5% de los españoles son partidarios de no tocar o quitar poder a las CCAA según la encuesta del CIS de diciembre de 2016.

Dicho de otra forma, la mayoría de los españoles nos oponemos a una reforma de la Constitución 'para encajar Cataluña en España', tal y como proponen (aunque no se atreven a proponerlo abiertamente) los cuatro partidos con más representantes en el Congreso de los diputados. 

Sin embargo, esos cuatro partidos traicionan a conciencia la voluntad de sus votantes cuando no sólo se niegan a que el gobierno de España aplique el artículo 155 de la Constitución a la Generalidad de Cataluña pese a la reiterada evidencia de que actúa de forma que atenta gravemente al interés general de España, sino que además siguen apoyando su financiación con el dinero de todos los españoles. ¿A esto le llaman 'coordinar la política frente al reto independentista catalán'?

Soy un español libre que siempre estará agradecido a los compatriotas que hace cuarenta años hicieron posible, con su participación y con su voto, la Ley para la Reforma política, el referéndum para la aprobación de la Ley para la Reforma política, las Elecciones del 15 de Junio, la Constitución y el referéndum de 6 de diciembre de 1978 por el que se aprobó la Constitución.

Pero siempre me hallaré en frente de los que se llaman a sí mismos 'constitucionalistas' mientras intentan manipularnos aprovechándose de las reivindicaciones de una minoría que incluye a asesinos con objetivos políticos y que apoya la mordaza, el enfrentamiento y la división entre españoles. Porque esos 'constitucionalistas' y esa minoría quieren hacernos creer que vivimos una situación similar a aquella de hace cuarenta años en la que necesitábamos diálogo y consenso para pactar entre todos un nuevo proyecto de convivencia que nos trajera un futuro mejor. Mienten.

España no es un país joven como Estados Unidos pero nuestra Constitución es un pacto de convivencia que reconstruyó una nación amordazada, enfrentada y dividida. Por eso, de alguna forma, hace cuarenta años, España fue refundada. Por eso, de alguna forma, la Constitución es sagrada. Por eso, es un pecado modificarla sin cumplirla, sin haberla hecho cumplir y en contra de la voluntad mayoritaria del pueblo español. Es un sacrilegio desnaturalizarla para dar derechos a los territorios y quitárnoslos a los ciudadanos. 

Por eso, de alguna forma, libres, decididos y firmes, tenemos que hacerles sentir nuestra voz.

¡No toquéis la Constitución!







viernes, 9 de junio de 2017

Morir siendo esclavo de los principios















Estoy de acuerdo con Rajoy. A Ignacio Echeverría le recordaremos siempre por su acto heroico y ejemplar. 

Porque, en efecto, su actuación no fue motivada por un impulso irracional sino por la conciencia de alguien comprometido con sus principios. Alguien que sabía muy bien lo que hacía cuando decidió defender a una mujer del terrorista islámico que la atacaba el pasado sábado en Londres.

No obstante, al leer este tuit del presidente del gobierno intenté recordar actos heroicos y ejemplares del propio líder del PP desde que ejerce la máxima responsabilidad del poder ejecutivo en España. Pero al final lo único que me vino a la memoria tras ese difícil intento fueron unas declaraciones de Rafael Hernando realizadas tras el XVIII Congreso de su partido en las que el portavoz del PP en el Congreso de los diputados ilustra la posición del partido que preside Rajoy reconociendo que prefieren los votos a los principios.

Y es que esa es la cuestión. Ser esclavo de los principios o de los hombres. Y vivir. Y morir.








sábado, 13 de mayo de 2017

Quien vive cerca de la mentira ni piensa en grande ni mira lejos




















Anteayer se celebró la entrega de los premios Ortega y Gasset de Periodismo en el auditorio de CaixaForum de Madrid, con la asistencia de, entre otros, la presidenta del Congreso, Ana Pastor; el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis; el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, y el diputado de Cs, Toni Cantó, así como directivos del grupo PRISA y de EL PAÍS, que concede estos galardones desde hace 34 años.

Juan Luis Cebrián, director de EL PAÍS desde su fundación en 1976 hasta 1988, actualmente consejero delegado del grupo PRISA y miembro del Club Bilderberg, declaró en el acto que "En estos tiempos confusos lo que está en crisis es la democracia representativa y la libertad de expresión." 

Antonio Caño, director de EL PAÍS desde mayo de 2014, manifestó que “Los periodistas tienen la responsabilidad de defender la libertad de prensa y el rigor de nuestro oficio.”










Y, finalmente, Fernando Savater realizó un discurso en el que dijo que "En un mundo en el que todos mienten, quien dice la verdad es un liberador”.

En estos tiempos oscuros, confusos y turbulentos lo que está en crisis es la decencia.

Un abrazo a Rosa Díez y a todos los liberadores decentes que piensan en grande y que miran lejos.





sábado, 8 de abril de 2017

Totalitarismo en España





















“Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande. Sólo es posible avanzar cuando se mira lejos.”

José Ortega y Gasset

 


“Jamás ha sido tan imprevisible nuestro futuro, jamás hemos dependido tanto de las fuerzas políticas, fuerzas que parecen pura insania y en las que no puede confiarse si se atiene uno al sentido común y al propio interés. Es como si la Humanidad se hubiera dividido a sí misma entre quienes creen en la omnipotencia humana (los que piensan que todo es posible si uno sabe organizar las masas para lograr ese fin) y entre aquellos para los que la impotencia ha sido la experiencia más importante de sus vidas¹.” 

Estas palabras¹ pertenecen al prólogo de la primera edición norteamericana, publicada en 1951, de “Los orígenes del totalitarismo”, el refulgente libro de la filósofa judía y agnóstica Hannah Arendt, una de las pensadoras políticas más influyentes del siglo pasado. 

Arendt perteneció a una generación marcada por las dos guerras mundiales. En su Alemania natal fue perseguida por ser judía. Tras un breve encarcelamiento en 1933 decidió refugiarse en París. Allí trabajó en organizaciones que ayudaban a otros refugiados judíos a emigrar a Palestina. En 1940 se trasladó a EE.UU. donde residió el resto de su vida. El régimen nazi le retiró la nacionalidad alemana en 1937, por lo que fue apátrida durante 13 años hasta que consiguió la estadounidense en 1951. Dio clases en las universidades de California, Chicago, Columbia y Princeton. Impartió conferencias por todo el mundo. Fue también profesora de escuela superior y periodista. Publicó importantes obras sobre filosofía política pero siempre rechazó ser clasificada como 'filósofa' o 'filósofa política'. Definió sus publicaciones como «teoría política al servicio a la Humanidad». Y es que Arendt, una mujer de acción, estaba convencida de que «aun en los tiempos más oscuros tenemos derecho a esperar cierta iluminación», una luz que, más que de las grandes teorías, proviene de las grandes personas, de sus actos, de la ejemplaridad de sus vidas. Arendt dixit. 

De la crisis del totalitarismo dijo Arendt que es «quizá la más profunda en la historia occidental desde la caída del Imperio romano». Una afirmación tan rotunda y cercana a la realidad como esa hace pertinente que nos preguntemos si la derrota militar de los nazis y la desaparición de los soviéticos con el muro de Berlín habrán sido suficientes para que hayamos superado definitivamente, 80 años después, aquella terrible crisis en la que nuestra civilización occidental cayó presa de las ilusiones totalitarias. 

Lo que veo es que hay totalitarios que saben que ‘todo’ fue posible en la Alemania nazi de Hitler o en la Rusia bolchevique de Stalin. Y luego están las personas ‘normales’ que viven sus vidas ‘normales’ que, probablemente, sepan algo de los campos de concentración nazis o del gulag soviético. Que algunas, posiblemente, hayan visto una película o un documental o hayan leído un artículo. Pero que pocas, seguramente muy pocas, saben que ‘todo’ fue posible con el totalitarismo. 

En España vivimos tiempos cada vez menos claros. La ‘luz’ de la transición desaparece 38 años después de que decidiéramos dejar atrás el régimen del general Franco y pasar a regirnos por la Constitución que instauró nuestro «Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político», según establece el artículo 1.1. Y lo que es peor, oscuras sombras se ciernen sobre esos valores, cada vez más ausentes de las vidas ‘normales’ de los ciudadanos ‘normales’. 

Yo no soy filósofo. Ni político ni politólogo. Tampoco profesor o periodista. Solo soy un español libre que quiere seguir siéndolo. Un padre que hace lo que está en su mano para que sus hijas puedan serlo. Un ciudadano que día tras día comprueba cómo su país es menos diverso, maduro, democrático y avanzado, al tiempo que más uniforme, infantil, intolerante y retrógrado. Soy, en definitiva, un español preocupado por lo que ocurre en España, especialmente después de haber visto reflejados mis análisis más inquietantes sobre la realidad de nuestro país en “Los orígenes del totalitarismo”

El presente artículo es una consecuencia de esa preocupación. Me propongo analizar aquí los aspectos que considero más relevantes de la actualidad social y política de España, señalando las coincidencias de mi análisis con el realizado por Arendt, tras largos años de trabajo, en su libro. A tal objeto he seleccionado 28 fragmentos del libro, los he listado en un documento, les he asignado un número de orden y los he relacionado con este artículo colocando dicho número de orden como superíndice en determinadas palabras del texto.






Para evitar confusiones con el concepto de totalitarismo²⁻⁴ creo necesario recordar que se trata de una forma de gobierno con un partido único que controla 'totalmente', más, por tanto, que cualquier dictadura, la vida de las personas¹⁵. Que en Europa no hay gobiernos totalitarios, desaparecieron con Hitler y con Stalin. Que son los totalitarios, las personas que propugnan el totalitarismo, los que no han desaparecido. Que siguen creando movimientos que forman organizaciones. Unas organizaciones que actúan como sociedades secretas a la luz del día²⁰. Que quieren dominar a las masas, no de forma autoritaria, sino mediante la manipulación. Que pretenden hacerse con los Estados desde dentro¹⁵. Que utilizan las instituciones para controlar las fuerzas de seguridad y los medios de comunicación. Que necesitan a las fuerzas de seguridad del estado para controlar, no solo a las masas, sino también a los miembros del movimiento. Que emplean ideologías como el nacionalismo, el racismo y el comunismo para adoctrinar a las masas aniquilando las personas para convertirlas a 'la nueva fe' e introducirlas en ‘el movimiento’. Que se sirven del odio⁷ y del terror⁶ para crear las condiciones que les permitan alcanzar el poder. Y que usan la violencia para conquistarlo. Un poder que, en definitiva, utilizan para hacer más grande su movimiento. Un movimiento que nunca se conforma con adueñarse sólo de su propio territorio³⁻⁵⁻¹⁵. 

Lo que veo en España, permítanme que insista en ello, es que se apaga la luz de la Transición al tiempo que oscuras sombras crecen amenazando los valores superiores de nuestro Estado de Derecho.

Sí, oscuras sombras crecen en un territorio con una organización terrorista que asesinó a 858 personas (829 desde la muerte de Franco) para conseguir sus objetivos políticos nacionalistas. Oscuras sombras en las instituciones del Estado que acogen a partidos políticos que justifican sus 858 ejecuciones²⁵ y que se niegan a condenar¹¹ esa terrible historia de violencia y terror. Unas instituciones inútiles para las víctimas de más de 300 asesinatos sin resolver y para decenas de miles de personas privadas de sus derechos y de su dignidad humana⁹. 

Tristemente, también hay oscuras sombras en los corazones de millones de españoles que, indiferentes ante las consecuencias de la violencia y el terror, miran hacia otro lado¹². Millones de sombras oscuras en quienes, callados y quietos²⁶, permitieron que dirigentes de nuestra nación hablaran de política con terroristas. Millones de oscuras sombras en quienes, quietos y callados²⁷, permiten que se lleve a cabo una infame campaña propagandística, a cuenta de una tregua y una entrega de armas, para blanquear esa repugnante historia y para distraer la atención de su inalterable objetivo político: destruir nuestro Estado de Derecho rompiendo la Constitución, el marco legal que garantiza la convivencia entre todos los españoles como ciudadanos libres e iguales ante la ley⁸, vivamos donde vivamos, hablemos el idioma que hablemos y votemos a quien votemos. Es decir, destruir nuestra nación. 

Oscuras y peligrosas como esas, crecen también otras sombras amenazadoras en otro territorio en el que centenares de miles de personas son hostigadas por no asumir ese objetivo compartido con los terroristas de destruir la Constitución. Oscuras sombras que tampoco parecen preocupar a dirigentes de nuestra nación que negocian con los administradores de ese territorio su poder territorial y nuestro dinero, en contra de la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, y sin importarles ni la maligna astucia de esos administradores ni las estructuras de estado que construyen 'a la luz del día'²⁰. Unos administradores territoriales con un importante apoyo electoral que se traslada al siguiente cuando el anterior es sustituido tras ser encausado por corrupción y/o por desobediencia a las leyes. Un apoyo que posiblemente sea debido a la eficacia de la propaganda de los medios subvencionados por la maligna administración territorial. Pero también a algo que sus medios fomentan en las masas: la atracción hacia la maldad¹⁰. 

Con todo, la más oscura sombra que nos acecha ha sido señalada por Jorge Bergoglio, el papa Francisco, como el origen de un cáncer que corroe las sociedades actuales: la orfandad espiritual. Una orfandad espiritual que nace en la división y fragmentación de nuestra sociedad. Una división y fragmentación que, además de provocar la pérdida de los lazos que nos unen, tanto en el ámbito político como en el social, pueden ser utilizadas por minorías poderosas para dominar a la mayoría²⁷. 

Probablemente por eso hay quien persigue la división y la fragmentación de nuestra nación¹³, la destrucción de nuestra Constitución y el debilitamiento de nuestro Estado de Derecho y de nuestras instituciones. Sí, división, fragmentación, debilitamiento y destrucción necesarios para derribar¹⁶ los pilares de nuestra sociedad, la libertad y la igualdad ante la ley, con el fin de convertirnos a todos los ciudadanos en una masa de individuos aislados¹⁴ y sin valores, ni éticos ni espirituales, a los que fácilmente se pueda dominar²³⁻²⁴. 







Probablemente por eso hay quien inventa historias de estados opresores frente a territorios oprimidos y tramas ilegales contra pueblos esquilmados que, aunque inicialmente pueden estar 'basadas en hechos reales', su finalidad es atraer hacia 'el movimiento' el interés de las masas. Se trata de sugestivas historias que ayudan a las personas masificadas a evadirse de su triste y desraizada realidad. Son historias que, en definitiva, les introducen en la zona de influencia de ese 'movimiento', empujándoles a que se involucren en él y se sientan parte de algo grande e importante¹⁸⁻¹⁹. 

Probablemente por eso hay quien respalda las teorías más descabelladas y las mentiras más increíbles conformando masas cínicas e incrédulas a las que no les importa la razón sino el éxito¹⁷⁻²¹⁻²²⁻²⁶.

Probablemente por eso hay quien intenta acallar la razón del verdadero progreso político y social que defiende lo que nos une a los demás, no lo que nos separa

Probablemente por eso hay quien intenta destruir a políticos libres y honestos que luchan sin concesiones contra la corrupción de los partidos mayoritarios y se enfrentan sin ambages a minorías poderosas que quieren dominar a una mayoría que vota a partidos que se dejan dominar. Y es posible que también por eso hay quien promociona a políticos oportunistas de diferentes colores que, aunque hábiles frente a la hipocresía de los viejos partidos mayoritarios, son como ellos: dóciles con las minorías poderosas

Y probablemente por eso, debido a esa docilidad, tendríamos que ir con cuidado. Porque las sombras más peligrosas no son las llamativas siluetas que habitan en las minorías extremistas sino los perfiles difusos que deambulan por los moderados partidos mayoritarios. Unos partidos que a pesar de que sus líderes hablan de igualdad y de no contentar a esas minorías, mandan mensajes en los que se muestran dispuestos a 'acomodar determinados territorios en España', tal y como pretenden los administradores territoriales con los que negocian, mediante una reforma de la Constitución que incluya en parte objetivos políticos de esas minorías poderosas. Objetivos como, por ejemplo, blindar competencias lingüísticas de los territorios bilingües limitando aún más el libre ejercicio del derecho a hablar castellano en esos territorios (artículo 3.1 de la Constitución).

Sí compatriotas, división y fragmentación, los objetivos políticos de esas minorías poderosas lideradas por oligarquías con asesinos nacionalistas, con golpistas que desobedecen las leyes y con unos amigos de ambos, esos ‘nuevos políticos’ que no muerden la mano bolivariana que les da de comer

Hannah Arendt, la gran teórica de la política al servicio de la Humanidad, concluyó su inmenso libro afirmando que el totalitarismo²⁸, «como potencialidad y como peligro siempre presente, es muy probable que permanezca con nosotros a partir de ahora.» Yo termino mi modesto artículo denunciando la existencia de acogedoras sombras para el peligro totalitario que amenaza social, política y jurídicamente nuestra libertad. Y, además, esperando de intelectuales, políticos, politólogos, profesores, periodistas y personas ‘normales’, algo tan necesario, frente a esas amenazadoras sombras, como la iluminación a la que tenemos derecho (Arendt dixit) para ver el totalitarismo en España.


A Rosa Díez González


 








viernes, 17 de marzo de 2017

Se lo debemos a Fer





























El nacionalismo asesinó a su padre y le quitó mucho más. Tanto que anteayer, Fernando Altuna Urcelay, 47 años, un hijo de 13 al que adoraba y una mujer que le amaba, vencido, derrotado y humillado, no pudo seguir. 

No sé por qué. No quiero saberlo. Lo que sé, lo único que hoy me importa, es que quienes le hicieron sentir así son los asesinos nacionalistas, los que no condenan sus asesinatos con objetivos políticos y los que permiten que se desvirtue la verdad de las víctimas, que se pierda su memoria, que les salga tan cara la dignidad y, sobre todo, que no les alcance la justicia, como les ocurre a los más de 300 asesinatos sin resolver, entre ellos el de Basilio Altuna Fernández de Arroyabe, el padre de Fer.









No le conocí personalmente pero he tenido el honor y la suerte de mantener con él una especial interacción a través de Twitter. De esta forma he sido testigo de su compromiso con la verdad, con la memoria, con la dignidad y con la justicia para las víctimas del terrorismo, especialmente con las víctimas de la organización terrorista y nacionalista vasca. 
 
Porque es ese compromiso, pese al inevitable sentimiento de derrota, lo que ha impulsado su actividad en Covite, sus tuits y artículos como los siguientes de los que destaco algunos fragmentos a continuación. 










"La MEMORIA de la que tanto se habla no te podrá devolver la vida, pero podrá devolverte la DIGNIDAD, siempre que el Conjunto del Estado de Derecho y sus instituciones se atrevan a ir en busca de la VERDAD en mayúsculas, que no es otra cosa que la JUSTICIA.

La memoria por tanto de Basilio Altuna Fernández de Arroyabe y de todos los asesinados debe ser una parte del grito a favor de la verdad, de la ley, y por tanto de la justicia, una llamada a defender la libertad de todos en el futuro y a liberar así a toda la sociedad vasca y española de su pasado, y este será el único y auténtico triunfo del estado de derecho y de todos los vascos y españoles."


De "Las heridas siguen abiertas", carta de Fernando Altuna Urcelay a su padre publicada en la web de Covite el 7 de septiembre de 2015.








"No por inesperada, no por anormal, durante este mes he vuelto a sentir la bofetada de la realidad, de los 'nuevos tiempos' le llaman. En este mes de septiembre he visto exactamente lo que deseaba que fuese noticia. Por fin he visto reflejado en el papel lo que algunas víctimas del terrorismo venimos denunciando desde hace años. Y no por ello he sentido satisfacción. (...)

Miro a los lados perplejo de que a nadie sorprenda lo anormal de la normalidad que supone que el secuestrador del empresario Revilla reciba la makila de mando de su pueblo con emotivo aurresku de nesca quinceañera. 

Veo, con dolor y rabia -sí, escribo bien: dolor y rabia- que un grupo de adolescentes de Hernani tengan por modelo a seguir a los asesinos de Ana Velasco Vidal Abarca y  Antonio Recio Lanza.

Llegan nuevas noticias de otro acto en loor de tres asesinos en una ikastola de Azpeitia... Sigue siendo, todo, nauseabundamente normal." 


De "El triunfo de la normalidad" publicado en El Correo el 20 de octubre de 2016.








"El pasado sábado una hermana, una viuda alsasuarra de un guardia civil y dos huérfanos víctimas de ETA pertrechados con cuatro carteles acudimos a Alsasua para plantar cara a quienes defendían a los agresores y para apoyar a las Fuerzas de Seguridad del Estado frente a la chavalería revolucionaria. Nuestra «provocación» era intentar, en la medida de nuestros escasos medios, que no se repita aquel relato olvidado de un casero borracho que asesinó a dos jóvenes policías. No era nuestro deber estar allí, sino que es nuestro derecho defender a los que nos defendían y a los que nos defienden.

Por todo esto, el sábado pasado Consuelo, Conchi, Íñigo y yo estábamos en Alsasua, para que la historia no se repita."


De "Pero ¿a qué vais a Alsasua? publicado en El Correo el 30 de octubre de 2016.









"«La organización armada ETA político-militar ha hecho público hoy un comunicado en el que explica que ha sido puesto en libertad el director de la factoría de Michelin de Vitoria, Luis Abaitua Palacios, al ser alcanzados los objetivos de la organización. Los objetivos conseguidos son por un lado, el inicio de las negociaciones entre la empresa Michelin y el comité de los trabajadores, y por otro lado, la recuperación de informaciones extraídas mediante interrogatorio necesarias para la planificación de futuras acciones» (El Diario Vasco, 2 de marzo de 1979)

Este es el extracto literal de la información sobre el secuestro y tortura del señor Abaitua, ese hombre del que su secuestrador condenado por la Justicia, Arnaldo Otegi Mondragón, ha olvidado su nombre, como bien demostró en la entrevista concedida a Jordi Évole tras su salida de prisión, donde cumplía condena por pertenencia a organización terrorista. (...)

«¿Cuándo me has escuchado decir a mí que matar estuvo bien? Yo ni siquiera se lo he escuchado decir a ETA» (Arnaldo Otegi, 11 de febrero de 2017). 

Una vez más Otegi miente. Cuando ETA secuestraba, amenazaba, extorionaba, hería o asesinaba, lo hacía dentro de un plan estratégico organizado por el conjunto de la izquierda abertzale, antes KAS, para lograr una serie de objetivos perfectamente planificados. Hoy, por una mera cuestión estratégica, ETA ya no mata, pero los objetivos siguen intactos. (...)

Entretanto, tenemos que soportar que haya criminales dándonos lecciones de ética en las que dejan fuera a sus víctimas. ¿Dónde estamos los miles de desterrados de nuestra tierra? ¿Dónde aparecen los extorsionados, los amenazados? ¿Dónde aparecen los muertos, los heridos? ¿Dónde aparecemos los azotados física y psicológicamente por sus acciones contra objetivos estratégicos, perfectamente organizadas y planificadas?

En la próxima final de la Copa del Rey entre el F.C. Barcelona y el Deportivo Alavés no habrá pancartas para que los desterrados podamos volver a casa. El Gobierno Vasco seguirá olvidando a las víctimas del terrorismo que no estamos empadronadas en la CAV. El anteproyecto del entorno del 'todo' seguirá enalteciendo a los asesinos con el silencio cómplice del resto. En las ikastolas y facultades vascas se volverán a ver escenas de homenajes a criminales. En cada barrio y pueblo de 'Euskal Herria' se pedirá la vuelta de pistoleros.

Mientras todo eso ocurre a algunos solo nos queda la opción de acudir a especialistas a los que contarles, como en mi caso, que mi padre fue asesinado, que su asesino nunca fue juzgado, que hay quien me dice que pase página y cierre heridas, que olvide. ¿Qué me prescribe, doctor?"


De "Matar estuvo bien" publicado ayer en El Diario Vasco.








Hoy acaba el destierro de Fernando Altuna Urcelay de la manera más triste pero, a la vez, más digna. Eligió ser políticamente incorrecto y tuvo que irse de su tierra. Y es que allí se mira hacia otro lado, cuando no se reacciona violentamente, ante realidades incómodas como las víctimas del nacionalismo. Por eso hoy vuelve a Euskadi con la máxima dignidad. Porque, parafraseando a Shakespeare, en un mundo de cobardes que mueren muchas veces, él ha sido un valiente. 

Ahora Covite tiene una razón más para seguir trabajando. Los españoles libres y decentes, también. Se lo debemos a Fer.